Dos poemas de Valentín Eduardo

Actualizado: 30 de oct de 2020





Juan Soto

Abandona la vida como extraño a su nieto

reducido en vejez a minúsculo dios,

con su cara de niño que vivió cual discreto

hombrecillo a la antigua de sombrero y landós.

Orgulloso de seda, egoísta en secreto

del cariño ente pares obligado a los dos,

si en salud no mostraste de tu voz el objeto,

quebrantado inservible el decirnos adiós.

Finalmente agotado de cuerpo un despojo

en familia y sin pena (de mi madre consuelo)

finiquita servido a la mesa don Juan.

Ataúd en la tierra ya dispuesto el cerrojo

que separa del hombre el error y el afán,

en ausencia de ti, para siempre mi abuelo.


Culiacán, a un mes de la muerte de Juan Soto

22 de octubre de 2019



Rubén


Para el que ya no fue

entonces ni después en esta vida,

mas en la eternidad,

Amor por siempre y para siempre todavía,

sin ti y por ti, Rubén.

01 de marzo de 2020



Valentín Eduardo (Culiacán, 1994) ha publicado poesía y prosa en revistas como: Golfa, Página Salmón, Los demonios y los días, Pez ciego, entre otras. Becario Interfaz 2018 y Coordinador del laboratorio de creación de revista Golfa de 2018 a 2019 en Guanajuato. Actualmente publica en su blog de poesía: paragrabarseenunarbol.wordpress.com.