Poemas de Adrienne Rich, en traducción de Silvia Castelán



De Twenty One Love Poems, poemas de The dream of a common language (1994-1979)


I

En cualquier lugar de esta ciudad, pantallas parpadean

con pornografía, vampiros de ciencia ficción,

asalariados curveados ante el látigo,

y nosotros tenemos que caminar…

Simplemente caminar entre la basura

salpicada de lluvia y la crueldad sensacionalista de

nuestro propio vecindario.

Necesitamos entender que nuestras vidas son inseparables

de los sueños rancios, del estallido de metal, de todas las desgracias,

de la begoña roja peligrosamente asomada

tras el umbral de un edificio de seis pisos,

de las adolescentes de piernas largas jugando

con un balón en el patio del colegio.

Nadie nos ha imaginado. Queremos ser árboles,

sicomoros llameantes entre el sulfúrico aire,

manchados de cicatrices, y aún así, en ciernes,

nuestra pasión animal enraizada en esta ciudad.




I

Whenever in this city, screens flicker

with pornography, with science-fiction vampires,

victimized hirelings bending to the lash,

we also have to walk . . . if simply as we walk

through the rainsoaked garbage, the tabloid cruelties

of our own neighborhoods.

We need to grasp our lives inseparable

from those rancid dreams, that blurt of metal, those disgraces,

and the red begonia perilously flashing

from a tenement sill six stories high,

or the long-legged young girls playing ball

in the junior high school playground.

No one has imagined us. We want to live like trees,

sycamores blazing through the sulfuric air,

dappled with scars, still exuberantly budding,

our animal passion rooted in the city.




IX

Hoy, tu silencio es un estanque donde las cosas ahogadas viven

y yo quiero verlas goteando y secándose frente al sol.

No es el mío sino otros rostros los que miro ahí,

incluso el tuyo en otra época.

Las dos necesitamos lo que sea que esté allí perdido–

un reloj de oro viejo, un registro de fiebre borroneado por el agua,

una llave… Hasta el sedimento y las piedritas del fondo

merecen su destello de reconocimiento. Temo este silencio,

esta vida desarticulada. Estoy esperando

un viento que de una vez por todas, abra los pliegues de esta agua

para enseñarme lo que puedo hacer por ti,

que a menudo haces lo innombrable

nombrable para otros, incluso para mí.




IX

Your silence today is a pond where drowned things live

I want to see raised dripping and brought into the sun.

It’s not my own face I see there, but other faces,

even your face at another age.

Whatever’s lost there is needed by both of us—

a watch of old gold, a water-blurred fever chart,

a key. . . . Even the silt and pebbles of the bottom

deserve their glint of recognition. I fear this silence,

this inarticulate life. I'm waiting

for a wind that will gently open this sheeted water

for once, and show me what I can do

for you, who have often made the unnameable

nameable for others, even for me.




X

Tu perra, tranquila e inocente, dormita en medio de

nuestro llanto, nuestras conspiraciones murmuradas al amanecer,

nuestras llamadas telefónicas. Ella sabe–¿Qué puede saber?

Si en mi arrogancia humana afirmo leer

sus ojos, encuentro ahí mis propios pensamientos animales:

que las criaturas deben encontrarse unas a otras para estar cómodas en sus cuerpos,

que las voces del psique corren por la carne

más allá de lo que el cerebro pudo haber profetizado,

que las noches planetarias se enfrían para aquellos

en el mismo camino que quieren tocar

una criatura-viajera clara hasta el final;

que sin ternura, estamos en el infierno.




X

Your dog, tranquil and innocent, dozes through

our cries, our murmured dawn conspiracies

our telephone calls. She knows—what can she know?

If in my human arrogance I claim to read

her eyes, I find there only my own animal thoughts:

that creatures must find each other for bodily comfort,

that voices of the psyche drive through the flesh

further than the dense brain could have foretold,

that the planetary nights are growing cold for those

on the same journey, who want to touch

one creature-traveler clear to the end;

that without tenderness, we are in hell.






XIII (Dedicatorias) de An atlas of the difficult world (1991)


Sé que lees este poema tarde,

antes de irte de la oficina

bajo la intensa luz amarilla de la lámpara y

el oscurecimiento de la ventana, exhausta ante un

edificio que fue enmudeciendo

mucho después de la hora pico.

Sé que lees este poema de pie en una librería

alejada del océano un día grisáceo de primavera,

pelusas débiles impulsadas a través de los

enormes espacios alrededor de ti.

Sé que lees este poema

en un cuarto insoportable donde ha pasado demasiado,

donde la colcha reposa estancada en la cama

y la maleta abierta habla de volar

pero tú no puedes irte todavía.

Sé que lees este poema mientras el metro

pierde impulso, antes de correr a las escaleras

dirigida a un nuevo tipo de amor

que la vida nunca te ha permitido.

Sé que lees este poema a la luz

de la pantalla de la televisión, donde imágenes

silenciadas tiran y se deslizan mientras esperas

las noticias de la intifada.

Sé que lees este poema en una sala de espera

de ojos conociéndose y desconociéndose, de afinidad con los extraños.

Sé que lees este poema bajo una luz fluorescente

con el aburrimiento y fatiga de los jóvenes que son excluidos,

que se excluyen solos a una edad muy temprana.

Sé que lees este poema con tu vista deficiente,

los gruesos lentes agrandando estas letras más allá de

algún significado, pero tú sigues leyendo porque

incluso el alfabeto es precioso.

Sé que lees este poema mientras das pasos

junto a la leche calentándose en la estufa,

un niño llorando en tu hombro, y un libro en tu mano

porque la vida es demasiado corta y tú también estás sedienta.

Sé que lees este poema que no está en tu lengua adivinando

algunas palabras mientras otras te mantienen leyendo,

y quiero saber que palabras son.

Sé que lees este poema escuchando por algo,

dividido entre la amargura y la esperanza

y regresas, una vez más, a la tarea

a la que no puedes rehusarte.

Sé que lees este poema porque no hay nada más para leer

ahí en donde has aterrizado, despojada como estás.




XIII (Dedications)

I know you are reading this poem

late, before leaving your office

of the one intense yellow lamp-spot and the darkening window

in the lassitude of a building faded to quiet

long after rush-hour. I know you are reading this poem

standing up in a bookstore far from the ocean

on a grey day of early spring, faint flakes driven

across the plains’ enormous spaces around you.

I know you are reading this poem

in a room where too much has happened for you to bear

where the bedclothes lie in stagnant coils on the bed

and the open valise speaks of flight

but you cannot leave yet. I know you are reading this poem

as the underground train loses momentum and before running

up the stairs

toward a new kind of love

your life has never allowed.

I know you are reading this poem by the light

of the television screen where soundless images jerk and slide

while you wait for the newscast from the intifada.

I know you are reading this poem in a waiting-room

of eyes met and unmeeting, of identity with strangers.

I know you are reading this poem by fluorescent light

in the boredom and fatigue of the young who are counted out,

count themselves out, at too early an age. I know

you are reading this poem through your failing sight, the thick

lens enlarging these letters beyond all meaning yet you read on

because even the alphabet is precious.

I know you are reading this poem as you pace beside the stove

warming milk, a crying child on your shoulder, a book in your hand

because life is short and you too are thirsty.

I know you are reading this poem which is not in your language

guessing at some words while others keep you reading

and I want to know which words they are.

I know you are reading this poem listening for something, torn

between bitterness and hope

turning back once again to the task you cannot refuse.

I know you are reading this poem because there is nothing else left to read

there where you have landed, stripped as you are.






Esta noche la poesía no bastará, de Tonight no poetry will serve (2011)

Te vi caminando descalza,

mirando largamente

el párpado de la luna nueva

luego te extendiste en sueño,

desnuda entre tu cabello oscuro

dormida pero no inconsciente

de aquellos que no duermen sin dormir

en otra parte

Creo que esta noche

la poesía

no bastará

Sintaxis de la versión:

verbo pilotea el avión

adverbio modifica la acción

verbo alimenta por la fuerza al sustantivo

sumerge al sujeto

el sustantivo se asfixia

el verbo deshonrado continúa

ahora diagrama la oración




Tonight no poetry will serve

Saw you walking barefoot

taking a long look

at the new moon’s eyelid

later spread

sleep-fallen, naked in your dark hair

asleep but not oblivious

of the unslept unsleeping

elsewhere

Tonight I think

no poetry

will serve

Syntax of rendition:

verb pilots the plane

adverb modifies action

verb force-feeds noun

submerges the subject

noun is choking

verb disgraced goes on doing

now diagram the sentence



Traducciones al español de Silvia Castelán


Adrienne Rich fue una poeta, intelectual, crítica, feminista y activista lesbiana estadounidense nacida en Baltimore en 1929. Entre los numerosos premios obtenidos por su obra literaria sobresalen el National Institute of Arts and Letters en 1959, Shelley Memorial Award en 1971, National Book Award en 1974 y American Academy of Arts and Sciences en 1991. Obtuvo el doctorado Honoris Causa por Smith College y por las Universidades de Brandeis, Harvard y City College of  New York. Residió en California desde 1984, hasta su muerte en marzo de 2012.


Silvia Castelán nació el 5 de noviembre de 1997, tiene 22 años y ha pasado toda su vida en Naucalpan, Estado de México. Actualmente estudia la licenciatura de Escritura Creativa y Literatura en la Universidad del Claustro de Sor Juana. Ha participado escribiendo principalmente poesía en la revista argentina Buenos Aires poetry, Cardenal, Void, en la revista independiente Yerba Mala, en la plataforma de difusión cultural Pata de Mono, y en la editorial digital Brokn English. Algunos poemas fueron publicados en la antología de poesía Novísimas (2020) hecha por la editorial Libros del perro. También, como artista, sus piezas digitales han tenido aparición en la plataforma de difusión artística Obras de Arte Comentadas y en el espacio de difusión artística virtual Punto Medio. Participó en 2019 en el Curso de Creación Literaria para Jóvenes de la Fundación para las Letras Mexicanas en Xalapa, Veracruz, es miembro de la Congregación Literaria de la Ciudad de México, ha sido tallerista literaria en Red Local y participa con regularidad en eventos de lectura de poesía en voz alta como: Penca Poética, Perra Mala, Nadie quiere escuchar tus poemas de amor, Festival Magma, y Festival Verbo.