Poemas de Juan Domingo Aguilar

Actualizado: 30 de oct de 2020




Grupo sanguíneo

La tierra está teñida de un color plomizo

como el de las balas al oxidarse

la sangre cambia de color cuando sale del cuerpo

cuando pasan unos días y todo se vuelve tierra

quiero ser la sangre de hombres y mujeres

que vivieron aquí antes que yo

quiero ser la sangre de todos los que viven en este país

hablarles hacer que entiendan la historia

decirles que la sangre derramada

entiende de colores

Nosotros, tierra de nadie

Yo no quiero ser ese hombre

que ve parejas por la calle

y siente ganas de apretar el gatillo

no quiero no puedo

ser ese hombre herido

por la metralla maldita

la metralla que salta

cada vez que nos encontramos

en un bar el silencio

en el ascensor las miradas

por la calle a lo lejos

sé que piensas en mí

cada vez que nos cruzamos

un dolor me nace en el estómago

como si me hubiera impactado

una bala perdida

no quiero pensar en nuestros hijos

en los hijos que nunca tendremos

no quiero que mis hijos

sean mis fantasmas

corretean por mi casa cada noche

duermen en mi cama preguntan

¿de quién es esta tierra?

nuestra les digo

de nadie



nagasaki mon amour


si nos queremos tanto por qué

estas miradas proyectiles

atraviesan el pasillo

cada vez que nos cruzamos


por qué tardamos en entender

que el exceso de ternura con el tiempo

se convierte en bomba atómica


pertenecíamos a los que se conformaban

con habitaciones diminutas sin luz

donde pasar la tarde juntos


en qué momento

transformamos los cereales

en armas de destrucción masiva




Las bibliotecas son como tanatorios


Las bibliotecas son como los tanatorios te encuentras con viejos conocidos preguntas lo justo para que parezca que la conversación te importa y que todo va como siempre bien las cosas siempre tienen que ir bien si dices que las cosas no van bien la conversación se puede alargar más de lo recomendable

las bibliotecas son como los tanatorios acaban apareciendo todos los que una vez formaron parte de tu vida para dar el pésame las bibliotecas son como los tanatorios todo el mundo mira al suelo sin saber qué decir esperando que llegue otro que ocupe el sitio vacío a su lado todos caminan hacia la salida y vuelven como si fueran a marcharse pero no quisieran

las bibliotecas son como los tanatorios todos fuman en la puerta todos esperan en silencio todavía estoy terminando un cigarro pensando en las últimas palabras que me dijiste antes de pedir que te dejara en paz que me dejes es lo único que ha quedado de meses enteros sin dormir, días llenos de planes al principio luego por la noche dudas las bibliotecas son como los tanatorios siempre escucho tu voz por los pasillos como si fuera la primera vez que nos encontramos después alguien se acerca me pregunta por ti las bibliotecas son como los tanatorios nadie quiere ir pero siempre están llenos




Juan Domingo Aguilar (Jaén, 1993). Ha sido director del grupo Viridiana Teatro. Coeditor de la revista La Novicia, sus poemas han sido traducidos al árabe y han aparecido en revistas como El Cultural, Círculo de Poesía, Anáfora, La Experiencia de la libertad, Piedra del Molino, La Raíz Invertida, Nayagua y programas como Tres en la carretera, Radio3. Dirige la sección Versátiles en Zenda y colabora con medios como Vallejo & Co, Bichito Editores, Oculta Lit y Revista Indie. Ha sido incluido en antologías como La Grieta (Finalista del V Premio UCOpoética, Bandaàparte Editores) y Caballo del alba: Voces de Granada para Federico (Diputación de Granada). Además ha antologado Algo se ha movido, 25 jóvenes poetas andaluces (Esdrújula Ediciones) y Piel Fina: poesía joven española (Ediciones Maremágnum). Ha publicado La chica de amarillo (Finalista del I Premio de Poesía Esdrújula) y Nosotros, tierra de nadie (XXXIII Premio Andaluz de Poesía Villa de Peligros). En 2019 obtuvo una beca de la Unesco como creador residente en Óbidos (Portugal). Fue residente de la XVIII promoción de la Fundación Antonio Gala.